Yacimiento Arqueológico del Balneario Romano
Los romanos frecuentaron las aguas termales de la zona que es ahora Fortuna y alrededores desde el siglo II a.C., pero no será hasta la primera mitad del siglo I a.C. que intervengan en la zona construyendo un ninfeo y posiblemente unas pequeñas piscinas. Desde el siglo I d.C podemos comenzar a ver una configuración del balneario parecida a lo que hoy podemos constatar por los restos del yacimiento.
Para los romanos, las aguas termales eran un recurso médico muy importante. En Hispania, durante la presencia romana se sabe que existían 152 enclaves de aguas minerales en uso, de las cuales actualmente 15 proporcionan datos de dicha importancia.