Retablo del Altar Mayor
El retablo del Altar Mayor tiene una larga historia muy relacionada con la prohibición en el siglo XVIII de la construcción de retablos de madera debido a los posibles incendios que estos podían ocasionar con el contacto de las velas, de ahí que este sea de escayola. Este retablo está decorado con los efectos de imitación de mármol y dorados. La hornacina central alberga una pequeña imagen de la titular del templo, de escultor anónimo del siglo XVII.