Lavadero Municipal
Este lavadero fue construido en 1880 así como la fuente del pueblo, uniendo ambas bajo tierra. Este sigue en funcionamiento, manteniendo su papel dentro de la vida cotidiana de Abanilla. Su estructura se divide en dos áreas diferenciadas: la zona de enjabonado y la zona de aclarado, equipada con un grifo.
El agua que abastece el lavadero proviene de la sierra, pasando primero por la fuente del pueblo y transportada bajo tierra hasta el lavadero. Posteriormente, este agua se almacena en una balsa situada en el edificio anexo, manteniéndola disponible también para el riego de los arrabales.
Uno de los aspectos más singulares de este agua es su origen termal. Al proceder de capas más profundas de la tierra, emerge con una temperatura de 20ºC. Este proceso natural enriquece el agua con sales sulfurosas, lo que le confiere un color y un sabor característicos, aunque también la hace no apta para el consumo.