ÁREA RECREATIVA DE LOS QUEJIGALES
La meseta de Los Quejigales se sitúa a más de 1.200 m de altitud al pie de las llamadas cañadas de Ronda, que son tres (del Cuerno, de Enmedio y de las Ánimas) y dan refugio al pinsapar de Ronda, que es el más antiguo de cuantos existen y al quejigo de montaña, tipo de roble mediterráneo que abunda en esta zona y del que toma su nombre. Lugar privilegiado por su riqueza ecológica, vegetación de montaña y biodiversidad. Dada su altitud, disfruta de un microclima que ha permitido la conservación de especies vegetales y animales de gran valor, algunas endémicas. Es punto de inicio del sendero Quejigales-Torrecilla.
Los Quejigales y su entorno han sido aprovechados tradicionalmente por los habitantes de la zona para la ganadería extensiva y la recolección de recursos forestales. Con el paso del tiempo y el avance de la conciencia ambiental, el área fue reconocida por su alto valor ecológico y comenzó a recibir protección especial.
El área recreativa cuenta con mesas y bancos de madera, aparcamientos -accesible para autobuses-, agua corriente, barbacoas de obra con techo y aseos. Además, Los Quejigales es zona de acampada controlada, gestionada por la Junta de Andalucía.