POZO DE NIEVE DE TOLOX
Los pozos de nieve de la Sierra de Tolox son estructuras históricas construidas en las altas montañas para almacenar la nieve caída durante el invierno y conservarla hasta bien entrada la primavera o el verano. Estas construcciones, también conocidas como neveros, fueron esenciales antes de la invención de la refrigeración artificial, y hoy constituyen un valioso testimonio del ingenio tradicional en el aprovechamiento de los recursos naturales de la Sierra de las Nieves.
Se trata de excavaciones circulares revestidas de piedra seca, frecuentemente cubiertas o semienterradas, donde se compactaba la nieve acumulada en las nevadas. Dentro, la nieve se prensaba en capas y se aislaba con paja o ramas para evitar su deshielo. Con el paso del tiempo, el material se transformaba en hielo, que luego se extraía en bloques y se transportaba en burros o mulos hasta los pueblos cercanos, como Tolox, e incluso a la costa.
El hielo tenía diversos usos: se empleaba para conservar alimentos, enfriar bebidas y, también, en el ámbito medicinal, en hospitales y balnearios. Los pozos de nieve son un claro ejemplo de la ingeniería popular y la creatividad rural, y hoy forman parte integral del patrimonio etnográfico del Parque Nacional Sierra de las Nieves, siendo objeto de interés tanto para senderistas como para estudiosos de la historia local.