Puerta de Entrada Protegida

Estamos ante la puerta principal, defendida por la torre barbacana. Esta estructura, de origen islámico y posteriormente modificada, actuaba como un escudo adelantado. Permitía controlar el paso de forma segura.
La puerta estaba reforzada con hierro y se cerraba con grandes travesaños. Los soldados vigilaban desde la barbacana, observando a quienes se acercaban. Este punto era esencial para frenar ataques y controlar la entrada de mensajeros, comerciantes o viajeros. En épocas antiguas, la barbacana también servía para proteger la comunicación con otros puntos defensivos del valle.
Cruzando esta puerta se accedía al interior del castillo, donde la vida seguía girando en torno a la defensa y a la vigilancia. Imaginad el trasiego constante de soldados cambiando el turno, los sonidos de la puerta al abrirse o cerrarse y la expectación ante cualquier figura que apareciera en el camino.
Este lugar era la frontera entre el mundo exterior y el corazón militar de la fortaleza.