El Cazador - 2016

KOZ DOS

 

Esta obra impone, ¿verdad?
El artista juega con el hiperrealismo para hablarnos de identidad, de naturaleza y de lo ancestral.
Fíjate en los animales: el mono, el hurón, el felino… no están ahí por azar.
Todo dialoga con la arquitectura del edificio, como si el mural hubiera nacido con él.
Es una pieza que nos recuerda que, por muy moderno que sea nuestro entorno, seguimos conectados a algo mucho más antiguo.