EL MOLINO DE ALATOZ
«El origen del Molino de Alatoz se remonta a comienzos del siglo XX, concretamente se edifica en 1914.Es una joya de la arquitectura rural – industrial de principios de este siglo que pervive en pleno casco urbano del municipio, junto a las fértiles huertas regadas por manantiales.El Molino se encuentra rodeado de un espacio exterior cuidado, con zonas verdes, huertos tradicionales y canalizaciones antiguas, lo que refuerza su carácter como conjunto patrimonial. Su ubicación, al borde del casco urbano y muy próximo a la ruta del Ruta de la Lana del Camino de Santiago, lo conecta con una red histórica de caminos y oficios.
A comienzos del siglo XX su finalidad era procesar cereales (principalmente trigo y cebada) provenientes de la comarca de La Manchuela, un área agrícola con tradición cerealista. Se aprovechaban las fuentes de agua locales y la tecnología de molienda mecánica de la época.
En este contexto histórico, la industria harinera en España estaba en expansión en zonas rurales y el Molino de Alatoz representa la industrialización rural previa a la mecanización moderna de grandes fábricas. Su construcción refleja el interés por integrar producción agrícola con tecnología local, manteniendo técnicas tradicionales.
Su valor histórico es claro. Supone un ejemplo vivo de la histórica económica – productiva de zonas rurales del interior de la provincia de Albacete y un legado de documentos histórico – bibliográficos originales que se siguen albergando en su interior. El Molino constituye un ejemplo representativo del patrimonio industrial rural de Castilla – La Mancha, siendo único en toda la comarca. Conserva todos los elementos originales que permiten comprender tanto la tecnología como la arquitectura de los molinos del siglo XX.»