MIRADOR CASAS DEL CERRO EN ALCALÁ DEL JÚCAR
A lo largo de la “ceja” que conforma la brusca transición entre la llanura Manchuela y el cañón del Júcar, son muchos los lugares que, como miradores naturales, nos permiten disfrutar de maravillosas vistas de este espacio natural. Pero, sin duda, uno de los más espectaculares se encuentra enclavado en la aldea de Casas del Cerro. Ésta es una de las varias aldeas satélite que aprovechaban en la llanura los terrenos de cultivo de cereal, viña, olivo, etc., a los que Alcalá del Júcar, por su situación no podía acceder.
Se ubica, por tanto, “El Cerro” como aquí lo llaman, al borde mismo de la llanura, enfrentado y dominando el promontorio de Alcalá.
Desde este mirador puede admirarse el curso serpenteante del Júcar, hundido en el profundo cañón que él mismo ha escavado, los bosques de chopos que jalonan sus riberas, y las ordenadas y pulcras huertas que los acompañan. La ladera de solana se muestra árida, deslumbrante de blancos acantilados, mientras que la umbría aparece tapizada de pinares y matorral. Alcalá se erige en su atalaya, con el castillo a nuestros pies y el caserío desplomándose por la ladera de la cresta rocosa en la que se asienta.
Al otro lado del tajo continúa interminable la llanura, con la aldea de Las Eras como vigía gemelo del valle.