Castillo de Buñol
El Castillo de Buñol es una gran fortaleza que domina la población desde lo alto de la roca. Su origen se remonta a los siglos XI y XII, contando con varias fases de ampliación y mejora a lo largo de la historia. Se distingue una fase islámica, con el establecimiento del núcleo primitivo; una segunda fase tras la conquista cristiana, una tercera fase de consolidación, una cuarta bajo el mando del Señorío de Buñol y una quinta contemporánea, marcada por el uso civil.
En la época de mayor esplendor fue la residencia de los Condes de Buñol, la familia Mercader, siglos XV-XVI, dejando de ser una fortaleza militar para convertirse en un complejo señorial y residencial. El conjunto se organizaba en dos áreas: la Plaza de Armas, destinada a funciones militares; y el Recinto Señorial, donde se encuentran la Torre Mayor, el Palacio Gótico, la Casa Señorial y la Iglesia del Salvador.
En la zona inferior existía un huerto que estaría vinculado a un sistema de agua y a un aljibe. En su totalidad, el conjunto combinaba funciones defensivas, representativas y domésticas, formando una pequeña ciudad fortificada.
Con el tiempo, el castillo se adaptó a usos civiles, hasta integrarse en la vida del pueblo. Hoy, sigue siendo un lugar vivo, donde historia, arquitectura y la vida cotidiana conviven en un espacio único.