Recinto Señorial

El recinto señorial era el verdadero corazón residencial y representativo de la fortaleza durante la época de mayor esplendor del castillo, en el siglo XV y XVI, cuando pertenecía a la familia Mercader. Esta zona ocupaba la parte sur del conjunto y se organizaba en distintas plataformas escalonadas, adaptadas a la forma de la roca.
En la plataforma superior se encontraba el patio principal, dominado por la imponente Torre Mayor, el Palacio Gótico y el Palacio Renacentista (actual Oficina de Turismo), donde se desarrollaba la vida cotidiana de los condes. Estos edificios combinaban funciones defensivas con espacios de residencia, representación y servicio.
La Torre Mayor, situada en el centro del conjunto, dominaba el puente de acceso y el foso que separa los recintos norte y sur, los usos de esta torre serían variados, defensivos para controlar la Plaza de Armas y el puente de acceso al segundo recinto, y de prestigio para la propiedad del castillo, ya que se ubicaba el escudo de los condes y un sistema de soportes para la ubicación de los estandartes nobiliarios.
Junto a ella, el Palacio Gótico, originalmente de tres plantas, estaba pensando para el confort y la
representación. Su planta baja, conocida como la Sala del Oscurico, estaba destinada a la cocina y
almacenes, mientras que las plantas superiores fueron demolidas en el siglo XX. Actualmente, el espacio se conserva como un vestigio arquitectónico y actividades culturales.
La Casa Señorial del Castillo de Buñol es uno de los edificios más representativos del recinto residencial de la fortaleza, siendo parte del complejo residencial de los señores del castillo. En la actualidad, alberga la Oficina de Turismo de Buñol, Info Tourist, y la Colección Museográfica de Buñol.
En un nivel intermedio se situaba la Iglesia del Salvador y una plaza lateral, mientras que en la plataforma inferior se extendía el huerto del castillo, con su aljibe y su sistema de agua, elementos esenciales para el abastecimiento y la vida diaria. Todo el recinto estaba protegido por murallas, torres y accesos fortificados, y conectado con la Plaza de Armas mediante el puente central y con el pueblo a través de la Torre Sur.
Con el paso del tiempo, esta zona fue perdiendo su función residencial noble. Hoy, el recinto señorial es un espacio cultural y patrimonial, donde se encuentran la Oficina de Turismo y la Colección Museográfica, manteniendo vivo el castillo como lugar de historia, visita y encuentro.