Carrer del Pou d’Alzina

Si te confieso un secreto, esta calle siempre me da un poco de respeto.

La leyenda dice que este pozo estaba encantado.
Dicen que por la noche se oían voces desde dentro.

Un vecino tiró dentro una rama de encina encendida.
Cuando la rama se quemó, las voces se callaron para siempre.

Aunque, si lo pienso bien, yo nunca he oído ninguna voz aquí.
Quizá solo son historias que la gente cuenta en voz baja.

O quizá es mejor no hacer mucho ruido.
Y dejar que el pozo duerma tranquilo.