La leyenda de la Santa Cruz
La leyenda cuenta la historia
de unos campesinos que fueron a
Mahoya a recoger agua del río Chícamo.
Cerca de allí, se encontraron
una caja con astillas de madera unidas.
Entre todos, decidieron llevarla
a la iglesia de Abanilla.
Los campesinos se dieron cuenta que la cruz
desaparecía y volvía a aparecer
en el mismo sitio donde la encontraron
por primera vez.
Por esto, la gente del pueblo
construyó una ermita
donde apareció la Santa Cruz.