PUENTE DE MADERA

En el casco urbano de Alcalá del Júcar existen tres puentes sobre el río Júcar. El primero de ellos está realizado enteramente de piedra, y la teoría popular acuerda reconocer su autoría a los romanos. Por otro lado una gran pasarela de acero y hormigón da paso a la carretera sobre el río.
El tercero de los puentes es una estrecha pasarela de madera sustentada sobre grandes pilares de piedra. Según algunos autores sería este el emplazamiento real del puente romano que a partir del siglo II daría servicio a la vía de comunicación que cruzaría el Júcar en este punto. Hoy tiene un uso escaso, destinado al disfrute de los vecinos y visitantes que buscan un momento de paz.
El puente se ubica sobre uno de los varios molinos harineros que se encontraban en la ribera del río, amén de batanes y herrerías.
El entorno es encantador, con el agua corriendo varios metros bajo nuestros pies, la efervescencia vital del bosque fluvial y un gran plátano de sombra que nos espera del otro lado. Unos bancos acoplados en el propio puente nos permiten disfrutar del momento.