PUENTE ROMANO

El origen de este puente hay que buscarlo en la etapa de dominación romana de la península, época en la que una importante vía debió cruzar el Júcar cerca de este punto, si bien no existe acuerdo sobre si era esta exactamente la ubicación del puente romano. Sea como fuere, el puente conforme se puede contemplar ahora data del XVIII.
Fue paso obligado en el Camino Real de Castilla a Levante, por lo que tuvo gran importancia durante los siglos XIV y XV, puesto que tuvo la funcionalidad de aduana seca.
Construido con sillares calizos trabados con argamasa de cal y arena, posee cuatro ojos rematados en arcos de medio punto. Se observan tajamares curvos y angulares, dependiendo de la corriente del río. El firme es se corresponde con un empedrado.
Su estado de conservación en la actualidad es óptimo, encontrándose en uso, dando paso incluso al tránsito rodado en la localidad.