LAS CUEVAS SEPULCRALES
Las Cuevas Sepulcrales de Carcelén constituyen uno de los conjuntos arqueológicos más singulares del municipio y un valioso testimonio de los antiguos ritos funerarios. Datadas en torno al año 2400 a.C., se trata de una investigación arqueológica que arroja luz sobre el aún bastante desconocido fenómeno funerario de finales del Calcolítico y principios de la Edad del Bronce en la zona.
Este conocimiento se ha obtenido gracias a la excavación de dos importantes yacimientos localizados en Carcelén: la Cueva de Pepe Roque y la Cueva de Martín. En ellas se han recuperado cientos de fragmentos de cerámica elaborada a mano, restos humanos en muy buen estado de conservación, fauna y también materiales arqueológicos posteriores relacionados con la cultura ibérica y el uso pastoril de la cavidad en época histórica, vigente hasta hace tan solo unas décadas.
Asimismo, se ha constatado el intenso expolio que ha sufrido el yacimiento por parte de furtivos. Este enclave refleja la importancia simbólica del paisaje en las prácticas funerarias y permite comprender mejor la evolución histórica del territorio. Su conservación y estudio contribuyen a preservar la memoria de las comunidades que habitaron Carcelén en épocas prehistóricas.