EL OLMO DE SOLFA
Cuenta la leyenda que allá por el año 1902, en septiembre para ser más exactos, Eusebio Requena Gómez, (con el tiempo recordado por ser el padre del conocido El Picarillo), ya no era tan mozo y seguía estando soltero. Así que sus amigos le animaron a seguir el dicho “si plantas un árbol, encontrarás esposa”. Y así lo hizo.
Eusebio Requena Gómez, que vivía cerca de aquí en la misma calle del Cura, se fue en carro bajando las cuestas de la hoz del Júcar y se trajo un olmo bastante crecido ya, quién sabe si por las prisas de dejar atrás la soltería. Con ayuda de un vecino cavaron un gran hoyo en este mismo lugar, por entonces frente a un solar, sin las casas que hay en la actualidad. Y un año más tarde, el esfuerzo fue recompensado encontrando a quien sería esposa, María Catalina Tornero.
Como ocurre a veces en las relaciones amorosas, se dice que el árbol sufrió varias fechorías y contratiempos, pero logró superar estas adversidades. Algunos testigos vieron como la corteza se desprendió del tronco creando deformaciones. Los agujeros surgidos fueron rellenados por niños hasta que misteriosamente, el árbol engulló a las piedras recuperándose y luciendo como hoy en día.
Según varias historias populares, el olmo simboliza el amor fiel por su longevidad, representando la constancia y la devoción en el amor por su resistencia. El hecho de plantar un olmo o visitarlo, sería un acto simbólico de plantar amor, un ritual para atraer o fortalecer relaciones románticas que duren para siempre.
Hasta no hace mucho tiempo, se podían contemplar otros olmos cerca de aquí . Parece algo curioso que hayan existido estos olmos en nuestro pueblo , quién sabe si porque otros caseros hicieron el mismo ritual para dejar la soltería.
Así que ya sabes, si quieres encontrar el amor, puedes plantar un olmo. Pero también puedes plantarle un beso a quién más quieras o dejar una piedrecita bajo este olmo para fortalecer tu relación amorosa y continuar con esta hermosa leyenda.