En la zona de acceso al Castell aún se conservan algunos elementos primigenios de su etapa señorial. Este es el caso de dos juegos de azulejos en cairó en los que se representa la cara de un león, sobre los que se disponen sendas anillas en las que se ataban a los caballos. De hecho, frente a este se ubica el antiguo descabalgador, ya que entonces los caballeros entraban a los palacios montados en su caballo. Entre estos dos elementos se disponen las antiguas cuadras en las que actualmente se ubica la biblioteca del monumento renacentista.