Restauraciones y usos actuales
A comienzos del siglo XX, el templo de Santa María presentaba un estado muy deteriorado. Sin embargo, aún permanecían en pie algunos de sus elementos la cabecera con bóveda de medio cañón casetonada, así como la fachada principal (que quedaría destruida tras la Guerra Civil) y la lateral junto con una de las torres.
A manos del arquitecto y urbanista Francisco Sorolla Pons, en 1965 se inició un plan de acceso, restauración y conservación del templo dentro de la ordenación urbana de la plaza, aunque las obras no comenzaron hasta principios de los años 70. Se consolidó el conjunto arquitectónico y se acondicionó el espacio como auditorio al aire libre para representaciones teatrales y conciertos.
Entre 2006 y 2010 se llevó a cabo otra restauración a manos del historiador del arte Blas Molina Reyes y el arquitecto Pedro Salmerón Escobar para mejorar el acceso a las ruinas, su acondicionamiento y compatibilizar la conservación con el uso público. Actualmente, el Ayuntamiento de Cazorla ha establecido en el recinto la Oficina Municipal de Información y Turismo y Espacio Multiusos, donde se siguen celebrando actividades culturales y otros eventos.