Ermita de San Antón
Se trata de la ermita más reciente en el municipio de Fortuna, donde además se encuentra la imagen de San Antón durante todo el año.
Es en Semana Santa cuando el protagonismo de esta ermita se revelan y se convierte en el Santo Sepulcro para el “entierro” del Cristo Yacente el Viernes Santo. Allí se produce a despedida entre «La Cama» (como es popularmente llamado el Cristo Yacente) y la Virgen de los Dolores. Durante tres veces, ambos se alzan y se bajan representando la despedida de la Madre al Hijo. Tras ello, «La Cama” entra en la ermita de San Antón y se inicia el recorrido de vuelta hacia la iglesia parroquial. La Ermita de San Antón se convierte en el lugar del velatorio de Cristo y el paso del Yacente queda expuesto durante todo el Sábado Santo. A modo de capilla ardiente, los fieles y devotos desfilan ante la imagen y recogen algunas de las flores que están en el trono.
El Domingo de Resurrección se produce la salida triunfal del Cristo Resucitado, y con ella la tan esperada tradicional «Jura de la Bandera», que concluye con la aclamación de los devotos al grito de “Viva el Niño Resucitado”. Tras esto, se inicia la procesión hasta la iglesia parroquial, deteniéndose en varios puntos de su itinerario para repetir este acto.