Virgen de la Purísima
La Virgen de la Purísima es patrona de Fortuna.
La imagen de la Virgen de la Purísima, que data del siglo XVII, ha sido atribuida a la escuela del escultor Alonso Cano. Con esta imagen el escultor quiere representar a una adolescente embarazada.
En 1992, la imagen fue restaurada por el escultor Francisco Liza, que descubrió la primitiva pintura del cuerpo de la imagen, pero no se atrevió a tocar la cara y las manos para que se pudiera disfrutar de tal encanto.