EL BURGO
El Burgo y su entorno constituyen todo un paraje privilegiado por la naturaleza. Es una de las zonas más bellas del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves y ofrece al visitante un paraíso de tranquilidad y actividades al aire libre.
El Burgo se alza sobre un cerro circundado por el río Turón a 591 metros de altitud, atalaya excepcional que ya aprovecharon los celtas, primeros habitantes de estas tierras. Los cartagineses levantaron en El Burgo y su término municipal torres de vigilancia -las llamadas Torres de Aníbal-. Durante la dominación romana se construye la calzada que unía Acinipo -Ronda la Vieja-, y Arunda -Ronda- con Iluro -Álora-, Cartima -Cártama- y Malaca -Málaga-.
La época medieval, siglos V al XV, está representada en El Burgo por las presencias visigoda, mozárabe y musulmana siendo esta última la más importante ya que durante siglos fue castillo de frontera entre musulmanes y cristianos. Los textos árabes lo citan como marca de la “Sierra de las Nieves”. Cuando es reconquistado por los Reyes Católicos, El Burgo es repoblado por “cristianos viejos” formando parte de un principado, junto con Ronda y Setenil, que los monarcas le donaron a su hijo el príncipe D. Juan en 1496, siendo reconocida como Villa Realenga.
El viajero puede pasear por las calles y plazas del municipio o recorrer sus numerosos senderos.