MIRADOR DE LA CRUZ DE CARAVACA
El Mirador de la Cruz de Caravaca es un punto panorámico situado en la parte alta del municipio que ofrece vistas impresionantes del pueblo y su castillo. Este mirador forma parte de un conjunto de pequeños templetes cuadrangulares construidos en el XVIII por la familia Cózar Gallo Y Torrecilla, que albergan cruces y actúan como un cinturón protector espiritual alrededor del pueblo.
La ermita que alberga la Cruz de Caravaca es una modesta construcción de planta cuadrada y cubierta por un techo a cuatro aguas rematada con una cruz de hierro. Su ubicación elevada proporciona una vista privilegiada del pueblo y el entorno natural de Monda y del valle del Guadalhorce.
Este lugar destaca por su importancia religiosa, cultural y paisajística. Tradicionalmente los vecinos acuden a la ermita para rezar o hacer promesas, especialmente durante las celebraciones religiosas locales.
El acceso al mirador puede hacerse a pie desde el pueblo, aunque también es posible llegar en coche por la carretera, lo cual facilita su visita a personas de movilidad reducida.